La Escuela Militar nace prácticamente con la República en 1838. Vicente Rocafuerte,
comprendiendo que para consolidar el nuevo Estado era indispensable
contar con soldados capaces y de honor; dispone mediante decreto
ejecutivo firmado el 8 de marzo la creación del Colegio Militar,
inaugurándose el 7 de mayo del mismo año en el convento de San
Buenaventura, cerca del histórico templo de San Francisco, donde
funcionó durante 7 años.
El 13 de agosto de 1888, el presidente Antonio Flores Jijón
sanciona el decreto legislativo del 8 de agosto del mismo año en el que
se reabre la Escuela, funcionando en el cuartel del Regimiento de
Artillería de Montaña (conocido después como Cuartel Real de Lima).
En el año de 1892 la Escuela es reorganizada por el presidente Luis Cordero Crespo,
adquiriendo par el efecto la quinta de la familia Uribe, situada frente
al Ejido, donde se levanta actualmente el edificio del Seguro Social.
Por efecto de la Revolución Liberal se interrumpe su funcionamiento.
Casi inmediatamente después de consolidado el poder liberal, en general Eloy Alfaro
decreta la reapertura del Colegio Militar el 11 de diciembre de 1899,
en el campo de Marte; Palacio de la Exposición, y desde 1937 en la
Pradera. Desde esa fecha hasta el presente, la Escuela ha venido
graduando promociones de dignos oficiales de la Patria.
Finalmente, el Dr. José María Velasco Ibarra,
el 5 de octubre de 1970 decreta la creación de la Escuela Militar como
Instituto de Educación Superior. En el año de 1974 se adquirió la
hacienda de Parcayacu y se inició la construcción de sus nuevas y
definitivas instalaciones, en las cuales comenzó a funcionar a partir
del 4 de octubre de 1981.
A inicios de 1995, los Cadetes de los dos últimos años participaron
en la exitosa defensa de la Integridad Territorial y del Honor Nacional,
integrando la Brigada Movilizada Cenepa, y los diferentes repartos
militares que escribieron una página gloriosa de la historia militar
ecuatoriana.
El proceso de modernización institucional que se inició con cambio de
siglo, significó también que la Escuela Militar actualice el modelo de
inteaprendizaje con el que los futuros oficiales se capacitaban, por lo
que su malla curricular se adaptó a los nuevos escenarios y a las
necesidades de la fuerza. La formación integral hoy da como resultado
Subtenientes de Arma y Servicios, Licenciados en Ciencias Militares,
pero por sobre todo "ciudadanos comprometidos con la seguridad y el
desarrollo del Ecuador".
Muy precisa tu información, pero quisiera que pusieras mas datos, gracias
ResponderEliminarGLORIOSA ESMIL, solo te falto una imagen pero muy bueno
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